Una vez me dijeron una frase que parece que se haya quedado grabada a fuego en mi mente desde ese día: “Siempre para adelante; para atrás… ni para coger carrerilla…”. Éste es y seguirá siendo siempre mi grito de batalla personal. El éxito no es casi nunca un camino recto; casi siempre conlleva muchos desvíos y callejones sin salida; y se necesita tenacidad y determinación para seguir adelante, contra viento y marea. Requiere mucho esfuerzo, pero con el tiempo se llega al propio destino. Leer artículo.